Las musas salen del interior de Carlota Escribano.
Y son tímidas, siempre escondidas bajo los trazos guiados por su mano.
Porque Carlota no pinta ni escribe el mundo como lo ve.
Pinta y escribe su mundo para que se vea.
No pinta el ser de la realidad sino la realidad de su ser.
Julio Martín Sacristán.